domingo, 1 de febrero de 2009

El Rig Veda

Introducción al Rig Veda
El Rig Veda es la primera obra del período védico de la cultura hindú y forma parte de las obras reveladas (sruti: lo que se oye, revelación). Conocimiento revelado a los sabios-videntes (rsis). Por eso Mahadevan, siguiendo la tradición hindú, cree que “Las verdades védicas fueron descubiertas, no creadas; fueron reveladas a los poetas, no establecidas por ellos.” (1991, 17).

La palabra veda significa conocimiento, de la raíz vid- conocer, saber. Los himnos más antiguos que contiene son del 1500 a.C. aproximadamente, es decir, de inicios del período védico que empieza con la llegada de los arios a la India. Aunque Masson-Oursel cree que los himnos vendrían desde antes, por lo que duda de su indianidad:

“El Rigveda no es, como la compilación avéstica, una obra de baja época, sino que se pierde en la prehistoria indoeuropea. Si como hemos postulado, Zoroastro pertenece al siglo VII antes de nuestra era, y si los gatha contienen su doctrina, el Rigveda, descontando su libro X, parece datar de muchos siglos antes, con tal que se sitúe a la invasión aria entre los años 1500 al 1000.” (1947, 89-90)

Esta obra es uno de los cuatro samhitas (colecciones, recopilación), las otras son el Sama Veda, Yajur Veda y Atharva Veda. El Rig Veda es una obra compuesta de 1028 himnos divididos en 10 libros (mandala: ciclos). “Los libros están atribuidos a diversas familias de sacerdotes tribales" (Mosterín 1985, 12). Esta obra está escrita en sánscrito védico, la forma más arcaica del sánscrito.

La característica de esta obra es que contiene himnos que se utilizaban para los sacrificios que realizaban los sacerdotes (brahmanes), himnos dirigidos a los dioses védicos que piden bienes, salud, triunfo en las guerras, descendencia, prosperidad. Nos dice el profesor Fernando Tola que esta obra en su mayor parte es una obra sacerdotal

“Sus himnos, con algunas excepciones, son producto de dicha clase o himnos de otro origen, guerrero o popular, pero manipulados, modificados o desfigurados por ellas. Por tal razón, revela, sobre todo, la cultura y la manera de sentir y de pensar de los sacerdotes. Pero, a pesar de todo, dejan entrever, aunque sea fragmentaria, las condiciones culturales y la sociología de la gran masa del pueblo védico en el comienzo del Período Védico.” (Tola 1978, 11).

Los himnos del Rig Veda
Los dioses que presenta el Rig Veda son variados y podemos seguir la clasificación orientadora que hace Tola (1968, 15), aunque tal división puede hacernos suponer erróneamente que existe una cierta especialización entre estos dioses, la cual no existe.

Dioses del cielo, como Dyaus (el Cielo), Varuna, Mitra, Surya (el Sol), Savitar, los Ashvin, las diosas Ushas (la Aurora) y Ratri (la Noche);

Dioses atmosféricos, como Indra, Rudra, los Maruts, Vata o Vayu (el Viento), Panjanya (la lluvia), Apas (las aguas);

Dioses terrestres, como Prithivi (la Tierra), Agni (el Fuego), Brihaspati (el Señor de la Oración), Soma, Aranyani (diosas de los bosques);

Divinidades abstractas, como Dhatar (el Creador), Prajapati (el Señor de las criaturas), Tuastar (el Artífice Divino), Vishvakarman (el Hacedor de Todo), Hiranyagarbha (el Germen de Oro), Manyu (la Cólera), Aditi (la Libertad);

Divinidades menores, como los ribhu, las Apsaras (Ninfas), los Gandharvas (Espíritus, músicos del cielo);

Demonios, unos, enemigos de los dioses, como Vritra, Vala, los Pani; otros hostigan a los hombres, como los Rakshsa, los Yatu.

El número simbólico de dioses que establece el Rig Veda es 33, divididos principalmente en 11 dioses del cielo, 11 de la tierra y 11 del aire (Villar Liébana 1975, 23). Son pocos los dioses que reciben un número importante de himnos, por ejemplo Agni, Indra y Soma. Nos explica Tola lo siguiente:

“De un modo general, el dios védico es benéfico y bueno para con los hombres. Se preocupa poco de la moral, con excepción de Mitra y de Varuna. Son sensibles al ruego y al elogio, a la ofrenda y al sacrificio, cuyo carácter mágico, o sea su fuerza compulsora, es muchas veces señalada. El grado de antropomorfismo de cada uno de los dioses varía. Así, es completo en el caso de Indra, mientras que Agni, el Fuego, no ha podido emanciparse del elemento natural que representa.” (Tola 1968, 15-16)

Etapas del pensamiento rigvédico
Los diferentes himnos del Rig Veda muestran una casta sacerdotal con inquietudes diversas. Unos afirman el politeísmo, otros el henoteísmo, otros hasta el agnosticismo y hasta hay quienes afirman el monoteísmo y el monismo. Ruth Reyna nos dice que el desarrollo del monismo en el Rig Veda presenta tres etapas evidentes (1977, 12):

1) politeísmo naturalista,
2) monoteísmo,
3) monismo y, podría agregarse, dirección hacia un no-dualismo metafísico.

El paso de uno a otro se debe al henoteísmo o kathenoteismo, es decir que al adorar a un dios éste se convertía en el dios principal. Según Francisco Villar se debería principalmente a dos factores:

a) No se daba a las divinidades una definición individual y exclusiva. "Con frecuencia varias divinidades presentan características comunes, justificadas por las realidades físicas correspondientes: el Sol, el Fuego, la Aurora, son luminosos, disipan las tinieblas, surgen por la mañana. De esta manera el rasgo individual de cada dios es pequeño en comparación con una serie de cualidades que comparten más o menos todos los dioses: luz, poder, sabiduría, generosidad. A la larga esos rasgos comunes tienden a eclipsar las diferencias individuales”. (1975, 21-22)

b) Otro de los rasgos importantes de los himnos es que generalmente se asocia a los dioses en pares. Dice F. Villar: "los poetas védicos acostumbran a invocar a las divinidades por pares" (1975, 22). Todo este proceso termina en una formulación del monismo indio.

Podemos adelantar las principales ideas que se desprenden de los himnos del Rig Veda son:

a).- Ningún dios viola el orden cósmico, todos siguen el curso establecido por ellos o por algún otro dios superior.
b).- El hombre se siente subordinado a los poderes naturales o de los dioses, pero se sienten en capacidad de pedir por su bienestar mediante los himnos ceremoniales.
c).- Todos los dioses naturales llegan a tener el mismo atributo y el máximo poder cuando un himno los invoca. Los dioses no están especializados, como en la mitología griega.
d).- El dios invocado llega a ser el origen de los seres y de los otros dioses.
e).- Los dioses que personifican a poderes naturales son autosubsistentes, es decir, hay una afirmación implícita que la naturaleza no depende de algo extraño a ella para existir, es autosubsistente.
f).- Las diferentes cosmogonías del Rig Veda tienen un punto en común: no hay creación de la nada, el universo es un despliegue de un dios o principio absoluto.

Esta diversidad de perspectivas con respecto a los dioses védicos, hace que Stevenson escriba lo siguiente:

“…los brahmanes no adoptaban un punto de vista único y rígidamente organizado, más estaban discutiendo diversas ideas grandes. La última idea, el monismo, acabó emergiendo como una base del pensamiento hinduista. La idea de una realidad trascendente y absoluta, subordinando a los propios dioses, se volvió central en el pensamiento sistemático de periodos posteriores.” (Stevenson 2002, 64)

Bibliografía
MAHADEVAN, T.M.P. Invitación a la filosofía de la India.
México, F.C.E., 1991.
MASSON-Oursel, Paul. La filosofía en oriente.
Buenos Aires, Sudamericana, 1947.
MOSTERIN, Jesús El pensamiento de la India.
Barcelona, Salvat, 1985.
REYNA, Ruth. Introducción a la filosofía de la India.
Buenos Aires, El Ateneo, 1977.
TOLA, Fernando. Himnos del Rig Veda
Buenos Aires, Sudamericana, 1968.
TOLA, Fernando. Yoga y mística de la India
Buenos Aires, Kier, 1978.
VILLAR, Francisco. Himnos védicos.
Madrid, Editora Nacional, 1975.

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